lunes, 11 de mayo de 2015

Dí lo que sientes...


Hoy camino al trabajo me ha dado por pensar...¿por qué nos cuesta tanto trabajo decir lo que sentimos y lo que necesitamos en cada momento? Aquí necesito vuestra opinión, ¿por qué es? ¿por vergüenza, por miedo, por orgullo...? Sea por el motivo que sea, ¿no pensáis que es ridículo?
Cuando os calláis vuestros sentimientos, vuestras necesidades...¿no os sentís mal? ¿No os ponéis incluso de mal humor y estáis molestos/as con el mundo? A mí me pasa.
Pero luego llega ese día que nos levantamos tan alegres que sin ningún miedo expresamos nuestros sentimientos y pedimos lo que necesitamos y todo va fenomenal y ese día es mágico.
¿Tan difícil es hacer todos nuestros días mágicos?
Sinceramente, creo que no, es mucho más fácil, pero nos da miedo ser como éramos de niños. Es una pena tener a nuestro "niño interior" tan escondido por miedo o vergüenza. cuando tengáis oportunidad observad a los niños, cómo se comportan, cómo expresan y cómo piden y empezad a liberar a vuestro "niño interior". Disfrutad con las cosas pequeñas, reid como cuando éramos niños, abrazad cuando os apetezca y cuando lo necesitéis. Muchas veces una lágrima se seca con un abrazo y una sonrisa nace con una caricia.
Este mundo nos ha convertido en seres muy retraídos y los motivos que sean no nos dejan disfrutar de las cosas realmente valiosas, no reímos ni sonreímos, no abrazamos,...y, queramos o no, todo eso lo necesitamos todos y todas en todas las edades.
Así que os propongo que os observéis a vosotros y a vuestro alrededor, que observéis a los niños y que empecéis a revivir vuestra parte infantil que dejamos atrapada cuando decidimos que ya éramos "adultos"
Vamos a ser niños...¿por qué no?

Un fuerte abrazo.

María Barahona Rueda
Psicóloga

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